El arte realista como expresión de lo necesario.

Flor Bobadilla Oliva

“La música siempre fue lo concreto, lo naturalizado”.

Entrevista a Flor Bobadilla Oliva

Flor, refleja el auténtico arte realista, mostrando las situaciones cotidianas y verídicas; lo que compone una pieza de vital importancia para el contexto actual, tanto en la música; que manifiesta la idiosincrasia litoraleña como en la actuación; verdades que son reflejadas en su lado más interno y crudo. Ella constituye el arte moderno pero sincero, sin olvidar sus raíces y su  amor por la vida.

Florencia Bobadilla Oliva nació en Posadas, Misiones, donde también creció. Su infancia, según nos describe fue simple; segunda de cuatro hermanos, familia humilde y trabajadora. Su visión con la música siempre se creó a partir de otras cosas, otras artes; de un juego de niños, sin preconceptos.

“Recuerdo el campo donde trabajaba mi abuelo, la tierra, los árboles (pomelo y mandioca eran mis preferidos) la pelopincho, los tractores que tanto miedo me daban, una camioneta roja para entrar al monte, un perro “el negro”, un olor a cocina de abuela; eso en Corrientes, donde a cada tanto íbamos a visitarlos y pasaba increíbles momentos. En Misiones siempre el fondo del patio de mi otra abuela; el mango, la palta y los jazmines. Mi casa, mis hermanos, la radio y los cassettes en un cajón de la comoda del living; mi viejo encerrado en la habitación con su cuadernito pentagramado, haciendo arreglos para Enarmonia, los ensayos de Enarmonia, la música de Ramón Ayala y de María Helena como melodías preferidas”, nos narra Flor cómo volviendo a sentir otra vez todas esas sensaciones y agrega, para llevarnos al inicio mismo de una seria de sincrónicos momentos: “horas en el Festival del Litoral como algo esperado todo el año. Viajes del coro, la mandarina de la siesta, y la obligada siesta también. Todo ese juego para mi es parte de lo que hoy se está desarrollando, la música como imágenes inocentes. Tuve suerte, nacer en Misiones te conecta con magias que tal vez en otros lugares no las hay”.

Sus padres desde chica la llevaron a hacer actividades artisticas y deportes. Duraba poco siempre, se aburría. Eso no sucedió cuando comenzó a cantar en el coro de niños de la UNAM, ni tampoco cuando comenzó la escuela de música de la provincia. Así es que desde pequeña la música formó parte de su vida, en múltiples formas.

“La música siempre fue lo concreto, lo naturalizado”.

Con respecto a la actuación en su vida, Florencia nos relata, “creo que lo conecté con la actuación siempre, tengo fotos de niña disfrazándome, y esperaba los actos de fin de año para actuar de algo, tengo un fuerte recuerdo de mamá vistiéndome, maquillándome, los espejos y un montón de niños con mas madres. Inventaba mis historias y jugaba, observaba mucho. Eso fue siempre la base de mi humilde aprendizaje, ver, analizar y tratar de entender como el otro”.

Actualmente se encuentra trabajando en la presentación  de “El Perro Molina”, una película de  José Celestino Campusano que se estará presentando en el 29 Festival Internacional de Cine en Mar del Plata, donde cuenta la historia de Antonio Molina, un delictivo en decadencia que intenta sostener a cualquier costo el respeto por la amistad y por la palabra empeñada. El drama amoroso del comisario Ibáñez y de su bella esposa Natalia, quien se entrega de lleno a la prostitución contrariando así la voluntad de su marido, lo involucra a Molina con una tragedia de proporciones para la cual nadie puede estar preparado.

“Salvo dos o tres personajes, los demás son gente de la comunidad con mucha vocación pero sin pasado actoral por así decirlo. Fue toda una experiencia y un desafío trabajar en este largometraje”, confiesa Florencia quien interpreta a Natalia.

 - ¿Cuándo y en qué circunstancia fue tu primer acercamiento a la música?

No se puntualmente cuando; pero puedo decirte 3 imágenes: Por una lado papá haciendo los arreglos de Enarmonia (cada tanto entraba en su habitación y lo veía escribir y tocar, cantar y memorizaba sus partes, cuando el grupo ensayaba y yo me iba a dormir, desde mi habitación escuchaba cuando se equivocaban y cantaba esa voz, delirante); otra situación, mi primer audición para ingresar al coro de niños de la UNAM con Marcela Garcete, mi segunda madre y guía de todos los procesos musicales primeros y la última, la que considero mi primer acercamiento propio a la musica de grande, ya pasado algunos años de la mano de la que considero fue mi mejor maestra, Roxana Amed.

Florpajaritos

El tiempo había pasado y ya lejos de Misiones y en la búsqueda de una vida feliz, y de procesos adolescentes, con mil preconceptos y mucho para cambiar llego a ella, y fue un abrazo en esos que se descansa. La primer profesora que me dio todo, me compartio todo, me enseño el amor por la música y a pensar como musica, como artista. Ella estudio letras y cine; inclusive fue Gaffer de Leonardo Favio. La musicalidad siempre estuvo presente en mi, mamá me cantaba, papá tocaba y y hace unos arreglos hermosos, conocí gente increíble en el camino, pero mi gran maestra fue Roxana. A ella le debo que mi arte se haya destrabado y haya vuelto a tomar el rumbo.

- ¿Qué representa la música en tu vida? – ¿Cómo influye en tu vida diaria?

La música y el arte en general son una forma de vida, que te construye todo el tiempo. Lo bello del arte es que no estás pensando en ganar algo, sino en perder malos hábitos para estar mejor y poder compartir y transmitir más. Todavía me cuesta escuchar un buen disco mientras hablo, no puedo con las dos cosas a la vez. Por eso, también creo que fue diseñada la música para meditar o comer por ejemplo.  

- ¿En qué momento sentiste que el camino que elegiste era el correcto?

Primero supe cual no era mi lugar, y después que era lo que no quería hacer.

En el camino hice todo, en todo busqué aprender algo, en algunos casos la búsqueda estuvo acompañada de golpes. Todo funcionó de quiebre, y estoy contenta, más allá de algunas equivocaciones, porque hoy puedo valorar mejor el esfuerzo de todos y cada uno de los que trabaja y labura y también saber que estoy viviendo de lo que amo ser.

- La actuación, ¿tuvo su origen a través de la música o se gestó de otra manera? – ¿Cómo se manifestó?

La actuación creo que la descubrí sola, como parte del juego; pero no puedo negar que la música va directamente ligada a la imagen, las situaciones y las emociones. Creo que nacieron juntas en mí, la música estuvo siempre como algo concreto, muy cerca; la actuación no. No hice teatro de niña, pero cualquier momento donde pudiera actuar, representar o subirme a un escenario era magia. Y, a la hora de crear y componer necesito de una para llegar a la otra, necesito leer, escuchar música y jugar, charlar y analizar para llegar a lograr un personaje.

- ¿Cómo observas al desarrollo musical en el ámbito en el cual te movés?

Desarrollo independiente por lo general. Los ámbitos van cambiando, uno va conociendo lugares, gentes. Mi objeto es no quedarme con una sola cosa; pero si hay algo que me atrapa y es la sensibilidad real. La gente que logro tanto bajar el estudio al instrumento que no necesito de semejante virtuosismo para escandalizar, sino que utiliza esa herramienta para sensibilizar, es como tener una buena charla, a esos músicos admiro. Esos músicos estoy buscando escuchar y sumar a mi nuevo camino, a la música propia, con sonido propio.

- Cuando nos referimos a cultura en todo su sentido ¿Cuál es tu percepción y cómo crees que se puede transmitir pensamientos y emociones?

Mi percepción, la de hoy es buscar ser lo mas fiel a uno mismo; y ¡los primeros 40 años de la infancia son los más difíciles! (risas). Hacer lo mejor posible lo que uno hace, buscando lo que uno quiere hacer, sin esperar aprobaciones mas que el sentirse bien, una vez que eso sucede lo que uno se propone llega por añadidura, cito a Cantinflas: “Si hubiera elegido ser carpintero seria un buen carpintero; si hubiera elegido ser electricista seria ahora un muy buen electricista. Siempre creí que la superación del oficio está ligada a la superación del ser entero”. La mejor vía: no dejar de crear, tratar de tener registro de todo lo que vas haciendo, aprender a verte y quererte; compartir, descubrir, buscar trabajar con gente que sabe más y darle una mano al que sabe menos.

Mirar para afuera y definir pequeñas cosas, ponerse metas cortas, leer, desarrollar otra forma de estudiar para no abandonar lo que uno ama, emprender la recreacion desde otras cosas, viajar. Olvidar el tiempo como algo que determina lo que puedas ser; ya vivimos a partir de horarios para un monton de cosas… eso no existe en el arte, existe si cumplir horarios, pagar las cuentas, hacer las compras e ir al banco en determinados horarios. Me refiero a que si pagaste las cuentas, fuiste al banco, hiciste las compras y cumpliste tus horarios de ensayo, de lo que haya que cumplir, el resto es el triple de tiempo, y es tuyo; es ocio y donde uno tiene que descubrirse y prepararse.

El tiempo se lo hace uno para hacer y ser; no importa la edad biológica que se tenga, el arte excede barreras, las excede todas. Se me mezclan conceptos e ideas, todos tendremos formas de definir, yo prefiero no definir nada, nada mas que ser lo mas cruda y piadosamente uno, y que venga lo mejor que tenga que venir y más.  

- ¿Coqueteaste con otra expresión artística?

Sí, creo que cada vez que puedo vuelvo a hacerlo;  con las danzas y la pintura. Todo suma.

- ¿En cuántas obras participaste? (Musicales y de actuación)

Y… es un número. No creo que sume demasiado que te diga la cantidad de cosas que hice, en calidad siempre es diferente. Todo me sirvió de experiencia, todo lo hice con pasión y con inseguridades que hoy las veo hermosas, veo hermosos los errores porque fue siempre en post de dar lo mejor y buscando la forma de hacerlo.

- Dúo Bote, ¿de qué se trata?

‘Duo Bote’ fueron 2 años intensos de recopilar música del litoral no tan reconocida; cassettes, libros, muchos mates y comidas con Abel Tesoriere, guitarrista Formoseño.

Al Igual que con ‘Destellos de Sabana’, duo de folclore Venezolano formado con Jose Maury con su cuatro venezolano y yo cantando, volvemos a tocar en cuanto se nos busque o en juntadas y guitarreadas. Para mi ambos proyectos fueron y son patas, brazos, y abrazos parte de un proceso de redescubrimiento propio, con las raíces con el entorno y con lo que busco contar, comprometido desde la musica. Desde las  historias de los tareferos, hasta las de los mitos de nuestras tierras, todas sirven para formarse, reformularse y encontrar piezas de uno para construir mas o mejor la música que queremos ser.

-Contame de Ignacio Amil.

Ignacio Amil es un enviado de los extraterrestres. Tiene una formación y una constancia sólida, pura e impecable en todo lo que hace; y me tiene una paciencia abismal. Estudió jazz en Berkly, siendo becado, y volvió. Nos conocimos a través de Roxana Amed: tuve la oportunidad de interpretar unas canciones que cantaba ella en un disco de Nacho.

Después volvimos a reunirnos; agregamos algunas canciones, comenzamos a trabajar mas seguido, a escuchar más estilos musicales. Me compartió mucho, lo sigue haciendo. Me invitó a componer y empujo de sobremanera mis ideas. Lo considero un hermano de la vida; festejamos la música que hacemos uniendo lo que cada uno sabe y puede expresar, de mi parte es la música en castellano y algo de Brasil, además de folclore latinoamericano y de su parte el jazz como lenguaje, como herramienta timbrica de esas imágenes del folclore.

Con Nacho nos presentamos a un concurso de Estudio Urbano, llamado Dale Rec, el cual ganamos y estaremos grabando el CD a principios de 2015. Es su 3er trabajo discográfico y el primero mio. Grabamos junto a una banda increíble de músicos geniales. No puedo ser objetiva, una vez mas, amo cantar, las canciones que elegimos son parte nuestra hace mucho, asi que toda esta enredadera da concepto a nuestra forma de compartir la música de otros y algunas composiciones nuestras.

- ¿Qué podes detallar de “El Perro Molina”?

El Perro Molina es una historia basada en hechos verídicos, como todas las historias que cuenta Jose Campusano, por periplos trágicos motivados por una cuestión netamente amorosa. Fue el amor desvirtuado lo que generó una tragedia bastante elocuente en la zona de Quilmes hace ya muchos años. A partir de esta historia compuso Jose la historia de “El Perro Molina” que como el dice es uno de los guiones mas antiguos que tiene y tenía pensado filmar hace mas de 8 años.

-El personaje que interpretas, ¿Qué quiere contar? – más allá de lo que se puede ver en la película.

Te aconsejo que la veas, porque probablemente sea victima de la subjetividad (risas), amo esta película y ame todo lo que me hizo llegar y todo el proceso de rodaje. Es un placer formar parte de esta familia, de esta tribu. Si bien, después de una proyección cerrada que hizo entre los que trabajamos en la peli, tuve mis críticas hacia mi interpretación, realizarlo fue increíble.

Voy ganando experiencia frente a la cámara, todos los dias un poco, no dejo de aprender; y José, me enseño bastante y puedo decir también que está tranquilo con el trabajo que hicimos juntos. Busqué eso que me quiso expresar el director desde el comienzo, “la piel para cada momento”, y es un cóctel de sensaciones rememorarlo.

- En términos generales ¿Qué sentís con poder hacer lo que te gusta?

AMOR es la palabra, entender que cada oportunidad es una misión. Y que “Aprendo a ir, mientras voy”.

En diciembre Florencia comienza a rodar “El Encuentro en Guayaquil” de Nicolás Capelli. Una película que esperó desde hace 4 años.

“Agradezco hoy que haya pasado este tiempo que, para mí en la actuación fue plenamente de maduración; encontrarme con una película de estas dimensiones es menos dificil de afrontar. El equipo de la peli es increible, 100% federal; mi personaje es ‘Manuelita Saenz’, una gran mujer de la historia de la liberación de América; criticada, denigrada e ignorada y desterrada por sus contemporáneos. Sólo a mediados del siglo XX Manuela Sáenz empezó a ser reivindicada como heroína y prócer en la gesta de la independencia o como precursora del feminismo en América Latina.

Imaginate, “La libertadora del Libertador”; ¡un papelazo!”, describe Flor, a lo que agrega, “si bien los protagonistas de la historia son los próceres San Martin y Simon Bolivar, lo que me apasiona de este guion es que, más allá de que las mujeres fueron obviadas en la primer parte de nuestra historia; todas forman y hacen a estos grandes hombres: son sus virtudes, fuerza, valentia, el descanso, el coraje, el arte y el placer proporcionados en forma de mujer, partes conformantes de ellos. Todos impulsados por la fuerza del amor. ¡Hermoso todo!”, expresa Florencia; una eterna soñadora y creadora de un arte digno de admirar.

Por Joselo Riedel.