Inteligencia Emocional

inteligencia emocional

Las personas más brillantes pueden hundirse en los peligros de las pasiones desenfrenadas y de los impulsos incontrolables…

Resulta increíble que un campo tan importante como el de las emociones haya sido tan ignorado por investigadores, científicos, psicólogos y educadores hasta hace no mucho tiempo. Afortunadamente, desde la aparición del libro titulado Inteligencia Emocional del psicólogo Daniel Goleman, publicado en el año 1995, se ha comenzado a profundizar e investigar sobre nuestro cerebro emocional.

Comenzaré por brindarles el concepto de inteligencia emocional, que fue acuñado por Salovey y Mayer.“Según la versión original de Salovey y Mayer (1990), la inteligencia emocional consiste en la habilidad para manejar los sentimientos y emociones, discriminar entre ellos y utilizar estos conocimientos para dirigir los propios pensamientos y acciones. La inteligencia emocional se refiere a un “pensador con un corazón” (“a thinkerwith a heart”) que percibe, comprende y maneja relaciones sociales. Estos autores han ido reformulando el concepto original en sucesivos aportes (Mayer y Salovey, 1993, 1997, 2007; Mayer, Caruso y Salovey, 1999, 2001; Mayer, Salovey y Caruso, 2000).” (Rafael Bisquerra)

Si comparamos el concepto de inteligencia emocional con el de coeficiente intelectual (CI), el primero es nuevo.

Según Daniel Goleman, la inteligencia emocional tiene que ver con habilidades tales como: “ser capaz de motivarse y persistir frente a las decepciones; controlar el impulso y demorar la gratificación, regular el humor y evitar que los trastornos disminuyan la capacidad de pensar; mostrar empatía y abrigar esperanzas.” 

A veces nos preguntamos “¿cómo una persona tan inteligente pudo hacer algo tan irracional, tan absolutamente estúpido? La respuesta es: la inteligencia académica tiene poco que ver con la vida emocional. Las personas más brillantes pueden hundirse en los peligros de las pasiones desenfrenadas y de los impulsos incontrolables; personas con un CI elevado pueden ser pilotos increíblemente malos de su vida privada.

Uno de los secretos a voces de la psicología es la relativa incapacidad de las notas, el CI o las pruebas de aptitud académica (SAT) – a pesar de la mística popular – para predecir de manera infalible quién tendrá éxito en la vida. (…) el CI contribuye aproximadamente en un 20% a los factores que determinan el éxito en la vida, con lo que el 80% queda para otras fuerzas. (…) En su mayor parte, el lugar que uno ocupa definitivamente en la sociedad está determinado por factores no relacionados con CI, desde la clase social hasta la suerte.(…) Aún no se puede decir exactamente hasta qué punto (el concepto de inteligencia emocional) explica la variabilidad de una persona a otra en el curso de la vida. Pero los datos existentes sugieren que puede ser tan poderoso, y a veces más, que el CI.” (El énfasis es mío).

Todos estos datos pueden ser extremadamente útiles para padres y docentes porque se demuestra cómo las aptitudes emocionales fundamentales pueden ser aprendidas y mejoradas por los niños… siempre y cuando nosotros, los adultos, nos molestemos en enseñárselas.

Por Rosa María Szmir