Partiendo de la educación.

entrevista a viaje

Mauro nos cuenta cómo se hizo voluntario, qué motivos lo impulsaron y lo que implica dar apoyo a través de la educación.

Entrevista a Mauro Noé Perez

Tiene 20 años y cursa el segundo año del Profesorado y Licenciatura de Historia en la UNaM de Posadas, es militante dentro y fuera de la facultad, además de ser voluntario de un Programa Nacional de Alfabetización que se desarrolla en todo el país.

¿En qué consiste el programa de alfabetización?

-Es un programa educativo que enseña a personas que no saben leer y escribir o que no hayan terminado la primaria y sean mayores de 15 años. La idea es prepararlos durante el período que dura la alfabetización para que cuando finalice, estén listos para incorporarse a una educación más sistemática. Aparte es una manera de ayudarlos para que otras personas no se aprovechen de su condición de analfabetos como pasa muchas veces. Primero nos capacitan a nosotros que somos los alfabetizadores, luego vamos al barrio donde están los centros y enseñamos a éstas personas.

¿Le brindan los elementos e insumos necesarios?

-Si. A los alfabetizadores nos entregan todos los materiales, pizarrones, tizas, hojas, mapas, etcétera. Y a los estudiantes les mandan también desde Nación, todos los útiles que van a necesitar para el curso que dura 7 meses aproximadamente.

¿Reciben alguna remuneración como alfabetizadores?

-No. Como te contaba, este es un voluntariado. Si tenes ganas de participar, te anotas y armas el centro, para que lo den de alta necesita un mínimo de 15 estudiantes. Hay  un seguro o beca que le dan al alfabetizador para cubrir los gastos de traslado, porque ir al barrio tiene un costo de pasajes en colectivo y demás. No sé bien cuánto es el monto, pero está destinado a cubrir esos gastos.

¿Dónde funciona el centro donde participas?

-Nosotros armamos el centro en el barrio “El Piedral”, acá en Posadas, está cerca del campus de la UNAM. Nos mandamos nomás al barrio y empezamos a conocer a la gente que vive ahí y sus necesidades.

¿Cómo es la gente del barrio?

-Es gente muy humilde. “Una villa”, gente muy pobre y olvidada por el Estado. Pero también son muy buenas personas y están muy bien organizados. Hay una señora; Morena, que armó un grupo que se llama “Mujeres al Frente”, lucha mucho por mejorar el barrio y ya consiguieron muchas cosas, pero siempre a través de protestas, porque no las toman en cuenta, por eso varias veces cortaron calles, hicieron piquetes para que el Estado los escuche. Ese grupo de mujeres mantiene el barrio limpio, barren las calles, están realmente organizadas y trabajan mucho. Abrieron un comedor para los chicos y toda la gente del barrio. Es gente pobre, que tiene muchas necesidades y esto vendría a ser un aporte más.

¿Qué te movilizó a ser voluntario?

-Son personas con demasiadas necesidades y a mí me interesa ayudar a los otros, sentirme útil haciendo algo por los demás. Aparte quiero conocer más de cerca la situación, como viven, cuáles son sus necesidades más sustanciales, interactuar con ellos y compartir sus experiencias. Por eso me anoté. Quiero conocer su historia, porque cada familia tiene una historia diferente y la mayoría pasó por situaciones muy difíciles, hay víctimas de violencia, chicos con fuertes traumas psicológicos; hay de todo, es gente muy sufrida. Pero también es gente que lucha, eso me interesa muchísimo.

¿Es la primera vez que participas? ¿Qué expectativas te genera?

-Sí, es la primera vez que voy a ser alfabetizador. Y está bueno, me gusta, por eso me inscribí a través del Movimiento Evita que es un movimiento político – social que canaliza este programa y en el cual participo. Me gusta enseñar, por eso estoy estudiando el profesorado;quiero dar todo de mi a la gente que necesita.

¿Cómo recibió la gente del barrio ésta propuesta?

-Nos costó un poco armar los centros, hay gente que se copó de una pero a la mayoría le cuesta ponerse a estudiar, aparte de que ya no creen en los partidos políticos, de tantas veces que le dijeron vamos a hacer tal cosa, y nunca hicieron nada, sólo se acuerdan de ellos en tiempos de campaña. Pero finalmente lo pudimos armar, porque hay un convencimiento por parte de ellos y entendieron que la educación es una necesidad que no se puede seguir postergando.

Mauro es consciente de que ser voluntario en este programa implica un compromiso importante, y que llevarlo adelante implicará aún más.

Por Tamara Acosta. @TamaraGimenaAco